La misma encuesta señala que, en un periodo de ocho años, el consumo de alcohol en la población general de la región aumentó solo un uno por ciento; sin embargo, entre las mujeres se observó una reducción del dos por ciento en la población general y de alrededor del ocho por ciento en adolescentes, lo que evidencia resultados positivos derivados del trabajo preventivo sostenido.
El director de Salud Mental del estado, doctor José Luis Garibaldi Zamora, explicó que Sonora cuenta con un sistema de vigilancia epidemiológica en adicciones que permite dar seguimiento puntual a estos comportamientos. Indicó que, según este sistema, el consumo de alcohol es la tercera causa por la que las personas acuden a recibir tratamiento, después del consumo de metanfetaminas o cristal y de cannabis.
Detalló que aproximadamente el seis punto ocho por ciento de las personas que acuden a instancias gubernamentales y no gubernamentales para recibir atención lo hacen por consumo de alcohol, una cifra que se ha mantenido constante en los últimos años y que coincide con los resultados de las encuestas nacionales en materia de adicciones.
La SSP recordó que el alcohol es una sustancia psicoactiva que puede generar dependencia y cuyo consumo representa un riesgo importante para la salud pública. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), su consumo se asocia con más de 200 afecciones, entre ellas enfermedades cardiacas y hepáticas, traumatismos, trastornos mentales, dependencia y diversos tipos de violencia.
Finalmente, la Secretaría de Salud reiteró que el consumo de alcohol, especialmente cuando inicia en la adolescencia, incrementa el riesgo de otras adicciones, accidentes, violencia y problemas escolares, por lo que se trabaja de manera conjunta en estrategias de prevención. “Nosotros trabajamos mucho de manera coordinada en la estrategia de prevención y pretendemos llegar a las personas para fortalecer los factores protectores en el tema del consumo de alcohol”, enfatizó el director de Salud Mental